Javier Olano es sin duda la persona que está impulsando la puesta en valor de las ruinas arqueológicas de época romana y visigoda de Marbella y San Pedro. Los tres yacimientos en nuestro municipio: las Termas Romanas de Guadalmina, la Basílica Paleocristiana de Linda Vista Playa y los restos de la Villa Romana de Río Verde, habían prácticamente desaparecido de la conciencia y memoria colectiva. En 2005, con el apoyo de la Asociación Vega del Mar, Javier empezó a rescatar parte del patrimonio histórico de Marbella. Contactó con la gestora de Marbella y con el Delegado de Cultura de la Junta de Andalucía en Málaga, en un principio para proteger la Basílica del siglo VI, que está situada en medio de un denso bosque de eucaliptos, y que se encontraba en condiciones deplorables.

Hoy, siete años después, el conjunto de la Basílica de origen bizantino, ha cambiado radicalmente de imagen. La jungla de árboles salvajes, que no habían sido podados durante décadas y que ocultaban las ruinas, ha desaparecido. También, se ha construido una nueva valla que protege el yaciento arqueologico y la pila bautismal está protegida por un cristal. El recinto está iluminado por la noche y actualmente el Ayuntamiento ofrece visitas guiadas los viernes por la mañana.

Para lograr este cambio radical, ha sido necesario promover la importancia de este yaciento desconocido por la gran mayoría de la ciudadanía. En 2009 la Asociación Vega del Mar inició el primer concurso fotográfico cultural, que se lleva repitiendo desde entonces. Las fotos ganadoras del primer concurso fotográfico se expusieron en Ofipapel, una papelería de San Pedro. Los responsables de la concejalía de cultura reconocieron el valor divulgativo de este concurso fotográfico, y las últimas fotos ganadoras han sido expuestas en el Centro Cultural de San Pedro. Este cambio es debido a la labor educativa y de concienciación que Javier lleva realizando.

Javier cree que Marbella necesita “una nueva espina dorsal” que permita a la población sentirse orgullosa de la ciudad. Los tesoros arqueológicos pueden convertirse en símbolos de identidad de los marbellíes, ya que reflejan valores que en la sociedad de hoy se están perdiendo: trabajar en equipo, luchar por lo que queremos, y respetar a los demás.

Los conceptos del turismo de lujo, la jet que visitaba Marbella, son caducos, al igual que lo son la industria del acero y carbón. La industria turística y hotelera de Marbella requiere una nueva perspectiva. Uno de las pilares del turismo del siglo XXI es el turismo cultural. Poner en valor los yacimientos, construir un singular centro de interpretación al lado de la Basílica Paleocristiana, y unir los tres yacimientos a través del Paseo Litoral Arqueológico deben ser los objetivos que nuestra ciudad ha de conseguir.

Entre otros proyectos iniciados para rescatar las ruinas romanas de Marbella del olvido destaca la creación del logo inspirado en la pila bautismal de la Basílica,  que simboliza la unión de Marbella con su pasado, con nuestra historia. Durante los últimos 3000 años, Marbella ha sido una ciudad cosmopolita. Aquí convivieron distintas culturas que rezaban a diferentes dioses y hablaban diferentes idiomas, igual que en la Marbella de hoy. Este símbolo es una expresión ecuménica, de unión, una apuesta de futuro, similar a la de los primeros cristianos que abrazaron la nueva fe en busca de un futuro mejor. Tener un símbolo que una al pueblo de Marbella puede ayudarnos a salir de la actual incertidumbre social y económica.

Dar a conocer el patrimonio histórico de nuestra ciudad romana, visigoda, musulmana y de época de la Reconquista, supone una oportunidad y un reto para todos. Crear un producto cultural y turístico, no afectado por la estacionalidad, no es sencillo y supone elaborar un plan de gestión de turismo auspiciado por el Ayuntamiento. Un plan que defina los objetivos, recursos y fechas, que diseñe un producto de calidad para el turismo del s. XXI en Marbella.

El futuro como principal destino turístico de Marbella depende en gran medida de la labor incondicional de las asociaciones ciudadanas. Las autoridades locales deben incentivar y apoyar estos esfuerzos y el potencial creativo en la ciudadanía. Un ciudadano no debe limitarse a votar cada cuatro años, sino que debe involucrarse y sobre todo, debe conocer su ciudad, saber identificarse con ella y ser capaz de mostrar Marbella con orgullo a los visitantes. Javier ha demostrado que se pueden cambiar las cosas, que los políticos se involucran cuando ven que hay un proyecto sólido detrás. Para conocer mejor la historia de Marbella, sus yacimientos y la labor de la asociación pueden visitar

www.vegadelmar.orgJavier Olano started rescuing the splendid Roman and Byzantine ruins of Marbella from oblivion in 2005. The three archaeological sites in Marbella are: the Roman Thermal Bath in Gudalmina, the Early Christina Church in Linda Vista and the Mosaics of the Roman Villa at the mouth of the Río Verde river. Until recently, all three monuments had virtually disappeared from the collective memory. With the support of the Vega del Mar Association (named after the Early Christian Basilica), Javier was determined to save the Byzantine ruins from the dense Eucaliptus forest where the heritage site is grounded. He started by contacting the Marbella City Council and the Department for Culture of the Regional Council of Malaga, to convince the authorities of the need to clean and protect these ruins from 6th century.

Today, seven years later, the site of the basilica has changed dramatically: The dense forest which surrounded the church ruins has disappeared, and for the first time in centuries, people can appreciate the ruins of the church in all its splendour. A new protective fence has been erected, the ruins are now illuminated at night and the unique baptistery is now covered with glass.

 

To achieve this, Javier and members of the Vega del Mar Association had to design and deliver a public campaign to rise the awareness of this heritage site, because most citizens of Marbella were unaware of the existence of this basilica. In September 2009, the first Photography Competition of the Vega del Mar was held inside the premises of the basilica. Since then, the competition has taken place annually. Carmen Diaz, the Delegate for Culture of the Marbella City Council, became quickly aware that the photo competition was an excellent tool to promote the archaeological ruins of Marbella and has been very supportive of this initiative.

Javier Olano believes that Marbella lacks a common denominator and that Marbella’s rich heritage could well become a link which would unite its citizens. The archaeological treasures could well become a symbol of Marbella’s identity: symbolizing the need to work together for a common goal, to fight for what we want and to respect others, are values which are disappearing from society.

 

Marbella’s touristic attractiveness is changing fast. An industry based exclusively on luxury tourism, on the jet set and on celebrities, cannot survive in this complicated economic climate. Similarly to the mining and the steel industry, which became obsolete a couple of decades ago in Europe, Marbella’s tourism industry will have to forge a new identity. Culture and history will play a mayor role in making of Marbella an attractive tourist destination in the next years. For revitalizing Marbella’s cultural heritage the construction of an historical museum next to the basilica and the creation of a beach promenade that links the three archaeological sites are crucial.

Amongst other projects initiated by Javier Olano to rescue our heritage from oblivion, excels the creation of a new logo for Marbella. Designed to resemble the baptistery of the basilica, it is meant to link us with Marbella’s past. Marbella has been a cosmopolitan city for over 3000 years, and a place where different cultures lived together, different languages were spoken, and different gods were worshipped; very similar to today’s Marbella. Marbella’s new logo has an ecumenical meaning similar to the hopes of those early Christians, and represents the openness to new challenges, working together for a better future as members of the 21stC society. If the citizens of Marbella would unite under a common banner that brings the Spanish and international community together, it would be much easier for us all to fight the current economic uncertainties.

 

To promote our historical heritage, Phoenician, Roman, Byzantine, Muslim and Christian, is an opportunity and a goal. The creation of a new tourism, is certainly not easy, and requires planning in and outside of Marbella’s City Council. A white paper must de drawn up to give goals, dates and clear objectives to create a new and lasting tourism plan for our city.

 

That Marbella will remain to be one of the world’s top tourist destinations depends to a great extend on the work of associations like the Vega del Mar. It is of vital importance that the City Council encourages and supports the work of associations and the creative projects of citizens whose ideas will shape the future of our city. To vote every four years is certainly not enough; the citizens of Marbella must get involved, must get to know their city better in order to be able to identify with it and to be proud to show Marbella to visitors.

 

Javier has demonstrated that things can change; politicians listen if they feel that a new project is beneficial to society at large.

 

Join the guided visit of the Basilica Vega del Mar (San Pedro) on Fridays. For more information about visiting Marbella’s heritage sites visit

www.vegadelmar.org